Desde hace años el consumo eléctrico ha aumentado desorbitadamente. El precio del abastecimiento implica una relevancia en la  actualidad, ligado a la tecnología, electrodomésticos y la carencia de conocimiento a la hora de consumir la energía que no han hecho más que dificultar la situación. Simultáneamente, una sociedad que vigoriza el consumismo extremo también indaga esta serie de problemas. Sin embargo es posible tener ese desembolso controlado si llevas a cabo los siguientes consejos básicos para ahorrar en energía.

 

  • Optimizar el aislamiento, un factor primordial para ahorrar en las facturas:

Aislar térmicamente una vivienda tiene muchas ventajas. Coopera al ahorro en los recibos energéticos y gracias a un buen aislante térmico en la vivienda alcanzamos un ahorro notable en los recibos de luz o gas, llegando alcanzar un  descuento entre un 30% y un 70% en los recibos de energía. Esto se verá reflectado en el desembolso final de las facturas. Reduciendo la pérdida de calor y frío y manteniendo la temperatura idónea dentro de la casa.

 

  • Regula la potencia de energía:

La potencia contratada se podría calificar como el  “ancho de banda” de tu instalación eléctrica. No proyectar exactamente qué potencia eléctrica precisa nuestra vivienda nos puede salir muy costoso. Y es que, al tratarse sobre un coste fijo de la factura, no podemos rebajarlo a no ser que dominemos el volumen de nuestro suministro.

 

❏    Término variable: son los  los kW/h consumidos en el periodo de facturación.

❏    Término fijo: es el que pagamos por la potencia de luz contratada.

 

 

Decidirnos por una potencia u otra puede variar conforme a:

  • Las dimensiones por metro cuadrado que tiene la vivienda
  • Cuántos miembros residen en la unidad familiar
  • Que elementos de electricidad hay en la casa
  • Las costumbres de consumo que tengamos a diario

 

En proporción a los aparatos eléctricos y electrodomésticos que dispongamos en nuestra casa, precisamos tener una potencia en concreto. Tener la potencia perfecta va a cambiar según el consumo de cada familia y de cada vivienda.

 

  • Aparatos en stand-by:

El también llamado ¨consumo fantasma¨se origina cuando un aparato está siempre enchufado a la reda pesar de que  no se utilice.

Si desenchufamos todo lo que se queda como stand-by ( los aparatos de música, el portátil, el cargador del móvil…) nos conlleva a un ahorro en nuestro recibo de incluso el 13%, revelando que si tenemos un consumo alrededor de (3.650 kWh/año) supondría un beneficio de 56 euros.

 

  • Aire acondicionado y calefacción:

Tenemos que ser cautelosos y tener en cuenta algunas recomendaciones prácticas para ahorrar en el aire acondicionado en los meses de calor y en calefacción en los meses de más frío y así  reducir el consumo al máximo.

 

  • Proposiciones de ahorro en equipos de aire acondicionado:  A pesar de que la tecnología en los equipos de aire acondicionado ha variado mucho y ya son muy eficaces y prácticos desde el enfoque energético sí que tenemos que meditar sobre  algunos consejos para ahorrar energía con el aire acondicionado en nuestras viviendas.

Mantener la temperatura con cordura, que no suponga un consumo descomunal para conseguir el confort y la tranquilidad: La temperatura idónea para el aire acondicionado en los meses de invierno es de 19/21ºC durante el día. Por la noche en las zonas dedicadas al descanso, debería estar entre los 15ºC y a los 17ºC.

Limpiar y purificar con regularidad los filtros de los equipos de aire acondicionado para quitar los restos de polvo o suciedad.

 

  • Utiliza con conocimiento los electrodomésticos:

Economizar energía en el hogar gracias al buen uso de nuestros electrodomésticos es sencillo si seguimos una serie de pautas.

Ser ecológicos y ahorrativos en este caso es la misma cosa, y desde cada casa, adjudicando un poquito se puede lograr.

  • Opta por los programas que funcionan a temperaturas mínimas (al calentar el agua es cuando más se consume).
  • Emplea el temporizador del horno para automatizar el apagado del mismo.
  • Conforme a los expertos, la lavadora es el tercer electrodoméstico que más energía consume en el hogar. No la pongas en marcha hasta que la carga no esté completa y emplea en la medida de lo posible los programas “ECO”
  • De igual forma, pon en funcionamiento el lavavajillas si está lleno y así impedirás llevar a cabo diferentes cargas más reducidas.
  • Si tienes que adquirir un frigorífico escoge uno con el tamaño justo a tus necesidades. A mayor volumen más notorio es el consumo. Vigila no abrir la puerta más de lo preciso, cada vez que lo hacemos sale el frío.

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